Ir a Granada es como sentirme en casa, tener familia en esta preciosa ciudad es lo bueno que tiene. Esta vez nos tocó ir a Guadix, allí se casaban Ana Belen e Ivan, en la Iglesia de Santiago la cúal tenía un significado especial para el novio, y encima los casaba un amigo de la infancia. Esto último ayuda mucho ya que un fotógrafo de bodas tiene muy limitado el movimiento en el altar y en este caso todo fue perfecto.

Después de la boda nos tocaba ir al lugar de la celebración, Jardines Caballo Blanco, que se encuentra en la ciudad de la Alhambra, era la primera vez que iba y me sorprendió gratamente, recomendable 100%.

Y si me permitís un consejo, una cosa que anima mucho la fiesta es un grupo de música, ellos eligieron un grupo que tocaba principalmente música española de los años 80 y 90 y fue todo un acierto.

Que empiece la fiesta!!!